Un grupo de 14 mexicanos originarios de Sinaloa que se encontraba varado en Amán, Jordania, logró salir de ese país tras días de incertidumbre derivada de las tensiones y el cierre de espacios aéreos en Medio Oriente, informaron autoridades estatales y consulares.
La situación se originó cuando los vuelos comerciales se cancelaron por el cierre de rutas aéreas debido al conflicto entre diversas naciones de la región, lo que dejó a los viajeros sin opciones para regresar a México desde el Aeropuerto Internacional Reina Alia.
Detalles del traslado fuera de Jordania
Tras la intervención diplomática del Gobierno de Sinaloa y la representación consular de México en Jordania, los 14 connacionales —10 mujeres y 4 hombres— pudieron abandonar el país mediante dos rutas distintas:
Vía marítima: Seis personas abordaron un ferry desde el puerto jordano de Áqaba hasta Sharm el-Sheij, Egipto, donde ahora esperan su conexión aérea a México.
Vía aérea: Ocho personas salieron de Jordania en vuelos que partieron hacia Casablanca, Marruecos, y desde allí se trasladarán a Madrid, España, para tomar un vuelo que los traerá de regreso a México el próximo 4 de marzo.
Las autoridades confirmaron que todos los sinaloenses se encuentran en buen estado y bajo protección consular mientras continúan su proceso de regreso al país.
Gestiones oficiales y apoyo permanente
El Gobierno del Estado, por instrucción del gobernador, estableció comunicación directa con la Cónsul de México en Jordania para garantizar acompañamiento permanente a los connacionales durante todas las etapas de su salida de la zona afectada.
El operativo de apoyo incluyó gestiones diplomáticas y logísticas para habilitar rutas alternativas de salida, resaltando el papel de la Secretaría General de Gobierno y la Secretaría de Relaciones Exteriores en el seguimiento del caso hasta su resolución.
Las autoridades estatales reiteraron que continuarán monitoreando el trayecto de los sinaloenses hasta su arribo seguro al estado, previsto para mediados de la próxima semana, marcando así el cierre de un capítulo de preocupación para sus familias y comunidades.





