El estado de Sinaloa concluyó el año 2025 con resultados positivos en materia turística, al registrar la llegada de más de 5.5 millones de visitantes, lo que generó una derrama económica superior a los 33 mil millones de pesos, de acuerdo con datos oficiales del sector.
Las cifras reflejan un crecimiento sostenido de la actividad turística en la entidad, impulsado principalmente por destinos de sol y playa, así como por eventos culturales, deportivos y de reuniones que atrajeron tanto a visitantes nacionales como internacionales.
El principal motor del turismo en Sinaloa fue Mazatlán, que concentró la mayor parte de los visitantes durante el año.
El puerto destacó por su alta ocupación hotelera, especialmente en temporadas vacacionales, fines de semana largos y eventos de gran convocatoria, consolidándose como uno de los destinos más importantes del noroeste del país.
A nivel estatal, la ocupación hotelera mantuvo un promedio estable, reflejo del dinamismo del sector y de la confianza de los viajeros en los destinos sinaloenses.
Durante 2025, Sinaloa también mostró avances en conectividad aérea, con millones de pasajeros movilizados a través de sus aeropuertos, lo que facilitó el acceso de turistas provenientes de distintos puntos del país y del extranjero.
Asimismo, el crecimiento del sector se vio respaldado por nuevas inversiones hoteleras, con proyectos en desarrollo que ampliarán la oferta de hospedaje y generarán empleos directos e indirectos.
Otro factor relevante fue el turismo de reuniones, que aportó una derrama económica significativa gracias a congresos, convenciones y eventos empresariales realizados en distintos municipios del estado.
Además, programas de promoción turística permitieron llevar visitantes a comunidades del interior de Sinaloa, fortaleciendo la economía local y diversificando la oferta turística más allá de los destinos tradicionales.
Con estos resultados, autoridades y empresarios del sector prevén un 2026 con expectativas favorables, apostando por la consolidación de Sinaloa como un destino competitivo, seguro y atractivo, con una oferta turística que combine playas, gastronomía, cultura y conectividad.





