Integrantes de organizaciones ciudadanas y especialistas en temas urbanos solicitaron al Ayuntamiento de Mazatlán mayor transparencia en la emisión de permisos de construcción, especialmente en zonas consideradas vulnerables a inundaciones, erosión costera y otros fenómenos relacionados con el cambio climático.
La petición surge en medio de la creciente preocupación por el desarrollo inmobiliario en distintos sectores del puerto, donde ciudadanos consideran necesario conocer los criterios técnicos, ambientales y de protección civil que respaldan la autorización de nuevos proyectos habitacionales y comerciales.
Los promoventes señalaron que el acelerado crecimiento urbano de Mazatlán debe ir acompañado de una planeación responsable que garantice la seguridad de la población y reduzca los riesgos ante eventos meteorológicos extremos, como lluvias intensas, tormentas tropicales y huracanes.
Asimismo, advirtieron que la falta de acceso a información sobre licencias y estudios de impacto podría dificultar la evaluación de posibles afectaciones al entorno natural y a la infraestructura urbana.
Por ello, solicitaron que los expedientes relacionados con nuevos desarrollos sean accesibles para consulta pública.
Entre las principales demandas se encuentra la publicación de dictámenes técnicos, estudios de riesgo, autorizaciones ambientales y demás documentación que permita conocer bajo qué condiciones se aprueban los proyectos de construcción en el municipio.
Los ciudadanos también pidieron reforzar la supervisión de obras y garantizar que los desarrollos cumplan con las normas vigentes en materia de protección civil, ordenamiento territorial y sustentabilidad ambiental.
Por su parte, autoridades municipales han señalado en diversas ocasiones que los proyectos autorizados deben cumplir con los requisitos establecidos por la legislación vigente y que las dependencias correspondientes realizan revisiones antes de otorgar los permisos.
El debate sobre el crecimiento urbano y la gestión de riesgos ha cobrado relevancia en Mazatlán debido al incremento de inversiones inmobiliarias y a la necesidad de adaptar la infraestructura de la ciudad a los desafíos que representan los fenómenos climáticos cada vez más intensos.





