La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la clausura total y definitiva del basurón municipal de Mazatlán, al concluir un procedimiento administrativo por incumplimientos a la normatividad ambiental que se mantenía vigente desde hace varios años.
De acuerdo con la dependencia federal, la resolución deriva de un expediente iniciado en 2022, luego de diversas denuncias ciudadanas y de que el sitio no cumpliera con el proceso de regularización para su cierre definitivo.
Aunque el Ayuntamiento realizó trabajos como la construcción de celdas y labores de compactación, las autoridades federales determinaron que el tiradero continúa operando fuera de la normativa ambiental.
El delegado de Profepa en Sinaloa explicó que la institución estaba obligada a ejecutar la clausura al agotarse los plazos legales del procedimiento.
Además, señaló que el reciente incendio registrado en el basurón evidenció las condiciones en las que opera el sitio.
Tras la resolución, corresponderá al Ayuntamiento definir el destino de los residuos sólidos que diariamente genera el municipio.
No obstante, la Profepa indicó que mantiene disposición para dialogar con las autoridades municipales y analizar alternativas que permitan atender la problemática sin dejar de cumplir con la legislación ambiental.
Por su parte, el Gobierno de Mazatlán informó que cuenta con un amparo concedido el pasado 25 de junio, el cual, asegura, mantiene sin efectos la clausura mientras se resuelve el juicio correspondiente.
Con base en ese recurso legal, afirmó que el servicio de recolección y la disposición final de los desechos continuarán operando de manera habitual.
La resolución también contempla una sanción económica para el Ayuntamiento, aunque el monto no ha sido dado a conocer debido a que el procedimiento legal sigue en curso.





