La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró de manera precautoria 252 aves que se encontraban en un domicilio de Mazatlán, luego de detectar diversas irregularidades en la posesión y manejo de los ejemplares.
La intervención se realizó en coordinación con elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), después de un reporte que llevó a las autoridades ambientales hasta el inmueble. La inspección se efectuó el pasado 21 de agosto.
Durante la diligencia, los inspectores encontraron que el sitio no contaba con registro como Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS) ni disponía de un Plan de Manejo autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Además, la persona responsable del inmueble no presentó documentación que permitiera acreditar la procedencia legal de las aves, por lo que la Profepa determinó aplicar el aseguramiento precautorio e iniciar el procedimiento administrativo correspondiente.
Entre las 252 aves localizadas se encuentran loros, guacamayas, pericos, cotorras, cacatúas y agapornis.
El inventario incluye 12 loros corona lila, cinco guacamayas híbridas, tres guacamayas rojas, tres guacamayas azul y oro, 33 aratingas del sol y 100 cotorras de Kramer, además de otras especies.
La autoridad ambiental señaló que algunas de las especies encontradas están contempladas dentro de la NOM-059-SEMARNAT-2010, debido a su condición de riesgo.
Entre ellas se encuentran el loro corona lila, el loro frente blanca, la guacamaya roja y el perico frente naranja.
Como parte del procedimiento, los ejemplares permanecerán en el mismo inmueble donde fueron encontrados, bajo condiciones de cuidado y alimentación, mientras concluye la investigación administrativa de la Profepa.
La dependencia deberá determinar las medidas que correspondan conforme avance el procedimiento y se esclarezca la situación legal de los animales.
El operativo vuelve a poner en el foco la importancia de contar con permisos, registros y documentación que acrediten la procedencia legal cuando se mantienen ejemplares de vida silvestre bajo custodia.





