La presencia y comercialización del camarón tigre gigante (Penaeus monodon) en Mazatlán generó preocupación entre representantes del sector acuícola de Sinaloa, debido al riesgo sanitario que, según advierten, podría representar para la producción local.
Luis Remigio Campos González, presidente del Comité Estatal de Sanidad Acuícola de Sinaloa (Cesasin), señaló que personalmente observó ejemplares de esta especie en un restaurante del puerto, donde eran ofrecidos como parte de los platillos.
El camarón tigre es una especie originaria de la región del Indo-Pacífico y se encuentra bajo vigilancia debido a los posibles efectos que puede ocasionar en los ecosistemas y en la actividad acuícola.
Advierten por posibles enfermedades
Una de las principales preocupaciones del sector es que ejemplares introducidos al país puedan transportar agentes patógenos que afecten a las granjas de camarón blanco (Penaeus vannamei), una de las especies de mayor importancia para la acuacultura sinaloense.
Entre las enfermedades mencionadas por el Cesasin se encuentran el virus de la cabeza amarilla (YHV) y el virus de la mancha blanca (WSSV). El organismo estatal señaló que el primero no se encuentra actualmente presente en México, de acuerdo con la información citada en el reporte.
También detectan venta por internet
La preocupación no se limita a los restaurantes. De acuerdo con el reporte, el camarón tigre también se ofrece mediante internet y puede ser enviado congelado desde otros puntos del país.
El Cesasin indicó que el producto ha sido identificado en mercados de ciudades como Guadalajara y Monterrey, además de que ya se notificó la situación a autoridades federales para que se revise la procedencia y las condiciones de ingreso del crustáceo al territorio nacional.
El sector acuícola busca que se fortalezcan las revisiones sanitarias y los controles de comercialización para evitar que una eventual introducción de patógenos afecte a la producción de camarón blanco en Sinaloa.
Por ahora, la alerta está relacionada con el riesgo sanitario potencial asociado a la especie y no con una confirmación de que los ejemplares comercializados en Mazatlán estén infectados.





