Claudia Sheinbaum llega a Mazatlán en medio de una fuerte crisis de seguridad en Sinaloa

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aterrizó la noche del jueves 26 de febrero en el Aeropuerto Internacional de Mazatlán “Rafael Buelna” para dar inicio a una gira de trabajo por el estado de Sinaloa, en un contexto marcado por altos índices de violencia, desapariciones y hallazgos de fosas clandestinas en diversas zonas de la entidad.

El arribo de la mandataria federal fue resguardado por un amplio dispositivo de seguridad conformado por fuerzas federales y estatales, que incluyó personal de la Guardia Nacional y militares, con el objetivo de garantizar la protección durante el desplazamiento presidencial.

En el aeropuerto, cientos de personas se congregaron para recibirla, algunas acompañadas de música y consignas, mientras que en el ambiente persistía la preocupación por la situación de seguridad en el estado.

La visita ocurre en un momento delicado para Sinaloa, donde colectivos de búsqueda han reportado la localización de fosas clandestinas, especialmente en la región de Concordia, y familiares de personas desaparecidas han exigido atención por casos sin resolver.

Además, la entidad enfrenta un prolongado conflicto entre grupos criminales que ha generado enfrentamientos, asesinatos y un clima de inseguridad en múltiples municipios.

Como parte de su estancia, Sheinbaum pernoctará en Mazatlán y este viernes encabezará la tradicional conferencia matutina desde la Tercera Región Militar, donde también se abordarán temas de seguridad y coordinación con autoridades locales.

Su agenda incluye reuniones de trabajo con integrantes del Gabinete federal, así como actividades en otros municipios de la entidad enfocadas en programas de bienestar social.

Autoridades estatales y partidos políticos locales han insistido en la necesidad de que la gira presidencial trascienda los actos protocolares y se traduzca en acciones concretas para reforzar la seguridad, apoyar la búsqueda de desaparecidos y atender problemas estructurales que afectan a la población.

La llegada de la presidenta se produce en medio de una agenda de seguridad nacional intensificada, que también ha enfrentado retos recientes como el aumento de violencia tras operaciones contra grupos del crimen organizado en otras regiones del país.

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Redacción
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