En lo que va del año, 24 personas originarias de 12 estados del país han desaparecido en Mazatlán, según datos de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGE).
De acuerdo con el registro oficial, Durango encabeza la lista con nueve casos, seguido de Coahuila con tres, y Chihuahua y Jalisco con dos cada uno. También se reportaron desapariciones de personas provenientes de Baja California Sur, Ciudad de México, Michoacán, Nayarit, Puebla, Querétaro, Sonora y Veracruz, con un caso por entidad.
Entre los hechos más destacados está la desaparición de Carlos Emilio, un joven duranguense visto por última vez la madrugada del 5 de octubre en el antro Terraza Valentino. La FGE informó que se han realizado cuatro cateos en Mazatlán como parte de la investigación, y fueron asegurados equipos de videograbación.
Otro caso que ha cobrado relevancia es el de Cecilia Berrelleza y Cristina, originarias de Sinaloa y Mexicali, quienes llevan más de tres meses desaparecidas. Durante una reunión del Gabinete de Seguridad en Mazatlán, familiares solicitaron al gobernador Rubén Rocha Moya intervenir directamente en la investigación.
Las desapariciones en Mazatlán forman parte de una crisis estatal más amplia: entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, la FGE contabilizó 2 mil 635 personas desaparecidas en Sinaloa, de las cuales 656 corresponden al puerto.
Esta ola de desapariciones coincide con la escalada de violencia derivada de los enfrentamientos entre facciones del Cártel de Sinaloa, que han dejado más de 2 mil homicidios dolosos y pérdidas millonarias en diversos sectores productivos de la entidad.





