El inicio formal de la construcción de la planta de metanol de la empresa Mexinol fue suspendido luego de una protesta encabezada por comunidades indígenas y colectivos ambientalistas, quienes irrumpieron en el evento oficial para exigir la cancelación del proyecto.
La manifestación ocurrió durante la ceremonia de colocación de la primera piedra, donde los inconformes bloquearon accesos, lanzaron consignas y confrontaron a autoridades estatales, lo que obligó a detener el acto protocolario previsto para marcar el arranque de la obra.
De acuerdo con reportes, integrantes de comunidades originarias yoremes argumentaron que el proyecto representa un riesgo para el ecosistema de la bahía de Ohuira, una zona de alta relevancia ambiental y económica para la actividad pesquera en la región.
Los manifestantes también denunciaron la falta de una consulta previa, libre e informada, así como posibles irregularidades en los estudios de impacto ambiental, señalando que la instalación de la planta podría afectar su territorio y medios de vida.
Durante el incidente, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reconoció que el proyecto podría ser revisado e incluso cancelado, al señalar que se buscará actuar conforme a la voluntad de la población.
El proyecto Mexinol contempla una inversión millonaria y había sido presentado como una de las principales apuestas industriales para el desarrollo económico del norte del estado, con la promesa de generar miles de empleos.
Sin embargo, la oposición social ha escalado en los últimos días, evidenciando un conflicto entre el impulso a la inversión industrial y las demandas de comunidades que exigen respeto a sus derechos, al medio ambiente y a los procesos de consulta.
El caso permanece abierto, mientras autoridades y grupos inconformes anticipan nuevas acciones y posibles mesas de diálogo para definir el futuro del proyecto en Topolobampo.





