La Secretaría de Marina desplegó más de mil 700 elementos en Mazatlán como parte de la Operación Sable, estrategia implementada para reforzar la seguridad en el puerto ante el incremento de hechos violentos registrados durante las últimas semanas.
De acuerdo con la información difundida por la dependencia, el operativo tiene como principales objetivos fortalecer la vigilancia, proteger a la población y a los turistas, así como recuperar condiciones de paz y orden en zonas consideradas prioritarias.
La presencia de personal naval ocurre en medio de una escalada de violencia relacionada con la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa, particularmente Los Chapitos y La Mayiza, conflicto que comenzó en septiembre de 2024 y que en los últimos meses ha alcanzado distintos municipios del estado.
El puerto había mantenido niveles relativamente bajos de homicidios en comparación con otras zonas de Sinaloa; sin embargo, durante las últimas semanas se registró un incremento de ataques armados y asesinatos.
Tan solo durante la primera semana de agosto se contabilizaron 32 hechos violentos, 14 homicidios y ocho personas heridas en Mazatlán, según los datos citados en el reporte.
Uno de los casos más recientes ocurrió el miércoles, cuando un hombre fue atacado a balazos en la colonia Casa Redonda. La víctima recibió al menos nueve impactos de arma de fuego y posteriormente murió mientras recibía atención médica.
La Marina informó que el personal desplegado realiza recorridos y acciones de vigilancia en áreas focalizadas, con la finalidad de debilitar estructuras que generan violencia y representan un riesgo para la población.
La estrategia también busca mantener condiciones de seguridad para las familias y los visitantes, debido a la importancia turística y económica que tiene Mazatlán para Sinaloa.
El refuerzo naval se suma a la presencia de otras corporaciones federales y estatales que mantienen operativos en el municipio y otras regiones del sur de Sinaloa.
La violencia en el estado ha experimentado una redistribución territorial durante las últimas semanas, con un aumento de hechos delictivos en Mazatlán y municipios serranos, mientras las autoridades mantienen acciones para contener la disputa entre grupos criminales.





