A pocos días del inicio del esperado Carnaval de Mazatlán 2026, una ciudadana lanzó un llamado a la población para evitar asistir a las fiestas masivas, argumentando que la inseguridad en el estado pone en riesgo la integridad de quienes acudan.
La alerta fue hecha pública por Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio Galván, un joven de 21 años que desapareció en Mazatlán hace más de cuatro meses.
En un mensaje difundido en redes sociales, Valenzuela advirtió que “no asistas al Carnaval de Mazatlán, es peligroso. Puedes desaparecer y las autoridades no harán nada”, texto que ha circulado ampliamente entre usuarios.
Valenzuela cuestionó la conveniencia de celebrar eventos multitudinarios en medio de una persistente crisis de desapariciones y hallazgos de fosas clandestinas en Sinaloa, situación que —según ella— debería exigirse a las autoridades que prioricen justicia y seguridad antes de promover festividades.
Las autoridades estatales y municipales no han emitido una alerta oficial que prohíba la asistencia al carnaval, y en semanas recientes han reforzado el operativo de seguridad con apoyo de fuerzas federales, estatales y locales para resguardar los eventos programados.
Funcionarios han insistido en que, aunque se reconoce la percepción de riesgo que existe entre algunos sectores de la sociedad, la coordinación de los tres niveles de gobierno busca crear un entorno más seguro para residentes y visitantes durante las celebraciones carnavalescas.
Organismos de protección civil también han emitido recomendaciones generales para evitar extravíos y ayudar a familias a mantener la seguridad de sus integrantes durante eventos multitudinarios.
Este llamado se produce en un contexto de creciente preocupación por hechos de violencia y desapariciones en la entidad, entre ellos secuestros de turistas, hallazgos de fosas clandestinas y otros incidentes que han impactado la percepción de seguridad entre la población y visitantes.
A pesar de los esfuerzos de seguridad para garantizar el desarrollo de las festividades, voces como la de Valenzuela representan la frustración y exigencia de justicia de familias que todavía esperan respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.





