El empresario Ricardo Salinas Pliego decidió vender a los equipos de fútbol Mazatlán FC y Club Puebla, debido a lo que considera una “persecución política” en su contra, según reveló el periodista deportivo David Faitelson.
La noticia, dada a conocer este fin de semana, sacude a la Liga MX y también tendría consecuencias en la cobertura de partidos de la Selección Mexicana, así como en la organización del Mundial de 2026, cuya inauguración está programada en el Estadio Azteca.
Esta decisión, que ha dejado a muchos aficionados con la boca abierta, parece estar impulsada por sus ambiciones políticas. Salinas Pliego ha sido claro: el fútbol ya no es su prioridad, y su mirada está puesta en la presidencia de México.
La relación entre Salinas Pliego y la presidenta Sheinbaum ha sido tensa, y esta decisión podría ser vista como una declaración de guerra. La presidenta ha sido la única en exigirle al magnate que pague sus deudas fiscales, lo que ha generado fricciones entre ambos. La venta de los equipos podría ser una estrategia para desviar la atención y concentrarse en su carrera política.





